¡Buenas noches corazones de melón!
Tal como dice nuestro título de hoy hablaremos de cuando éramos jóvenes... bueno, un poco más jóvenes.
Esta tarde por primera vez escuché la canción "When we were young" de Adele. ¿Que les puedo comentar? Aunque es una canción de amor (obviamente), donde ella le canta a su chico luego de reecontarse varios años después y decirle que para ella seguía siendo como una película, una canción y otras cosas que le recordaba a cuando eran jóvenes.
En lo personal, repetí esa canción como tres veces a lo mucho, recordé las cosas que hacía de niña, y como la vida solía ser más fácil cuando estaba preocupada por la hora en que saldría a jugar con mis amigas en la tarde. La canción no tiene nada que ver con mis pensamientos, pero solo él título basto para retrocederme varios años atrás donde jugaba a las muñecas, comía helado y le peinaba la cabeza sin cabellos a mi abuelo.
Cuando estaba más pequeña vivía ajena al mundo real, pero ahora que estoy un poco mayor me doy cuenta que el mundo real apesta. Los adultos no viven, se desviven haciendo cosas que al final del día los deja agotados , aburridos e infelices. Las guerras, el odio, los ataques, es lo que vivimos a diario, todo ese amor que de pequeños derrochabamos ya no esta. Actualmente preferimos herir, rendirnos, no ayudar, no orar, el mundo real es muy diferente al que cuando pequeño deseábamos.
Mientras van pasando los años nos olvidamos de esas cosas que cuando niños nos mantenían alerta, felices, inquietos, locos por seguir sin importar lo que venga.
La seguridad que tenemos cuando estamos pequeños muchas veces la perdemos, preferimos aceptar las críticas de las demás personas antes que ir por lo que queremos. El autoestima se va de paseo y muchas veces ni nos arriesgamos por miedo a caer.
He pensado mucho en algo, ¿Por qué no nos caemos y luego levantamos con esa misma agilidad que de pequeños teníamos? Un niño cuando se cae llora, es algo natural, pero luego se levanta y vuelve a jugar. Infinidad de veces por miedo a caernos ni siquiera intentamos esas cosas que por mucho miedo que tengamos, sin saberlo nos hemos preparado toda la vida para ello.
He perdido muchas cosas por miedo a caer, y fracasar. Me ha costado duro darme cuenta que el peor fracaso del mundo ha sido no intentarlo. No importa la faceta en la que estés, él problema que te agobie, hay más dentro de ti de lo que tu mismo puedes imaginar.
Es necesario arriesgarnos, decirle a ese chico que te gusta; "Oye, tu me gustas", tal vez él te miré como loca, pero luego nadie sabe si te mira a los ojos y te dice; "No más que tu a mi"😉. Luchar por esos sueños que para otros son estúpidos, pero que para ti valen la pena. Sonreír a pesar de saber que algo dentro de ti se rompió porque alguien a quien amabas te decepcionó, al final la vida se trata de intentarlo más veces de las que te puedas rendir.
La vida se nos va en un pestañear, los juegos, los amores, los errores, las oportunidades, todo, todo en esta vida pasa, y a la verdad lo único que nos llevamos él día que volvemos al polvo es la satisfacción de haber luchado por algo en nuestra vida que si valió la pena.
Arriesgemonos un poquito más antes de rendirnos, Dios tiene un propósito para todo.
Besitos danzarines 😙😘😙
~C.A.














