La vida es un delgada línea, con altas y bajas, con buenos y malos momentos donde se nos pone a prueba nuestra capacidad para resistir las adversidades.
Es en ese momento de dificultad cuando se debe susurrar al viento en nombre del amor que perdimos y anhelamos. En nombre de nuestros sueños, que se nos devuelva la fuerza necesaria para continuar esa lucha que en sus nombres hemos ensamblado.
Yo no estoy en mi peor momento, pero nadie, absolutamente nadie más que esas personas a las cuales amo, por las cuales estoy luchando merecen que mis susurros con palabras de amor y esperanza se apaguen. Sé que quien las debería recibir soy yo, pero siempre he sido feliz dando, otorgando felicidad. Eso es lo que hago ahora; estoy susurrando al viento los pocos momentos de felicidad que me han brindado, para luego ir a dar como nunca lo he hecho. En nombre de los sueños que merecen más de lo que soy, y alguna vez seré. Por ellos hoy soy más fuere de lo que nunca lo he sido.
Cristal E. Felix
Song of the day
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